Nina Lamaison en su laboratorio

Buenos Aires, 2024.

Dos creaciones. Un solo mundo.

Imagen de la casa

Cada frasco, irrepetible.

Imagen de la casa

Un apellido, un legado.

2024

Sempiterno no nació para venderse. Fue un único frasco, compuesto para una sola persona.

Después fueron cien.

2025

Un año más tarde, lo que permanecía empezó a moverse.

Euritmia.

Lo que sigue todavía no tiene nombre.

Lista privada
Nina Lamaison trabajando entre materias primas

Juan Ignacio Albarracín.

Fundador y director creativo.

Nina Lamaison.

Perfumista.

Las composicionesSempiternoEuritmia